Los datos se han convertido en un activo primordial del siglo XXI. Dado que cada vez hay más leyes de protección de datos aplicables, las organizaciones necesitan tener una mejor visibilidad y control de los datos que ingresan y salen de su red, especialmente a través del correo electrónico.
Aquí hay algunas prácticas recomendadas para gestionar y mantener la seguridad de un cliente de correo:
Hay varios proveedores que ofrecen la gestión del mail client y la mayoría ya tienen activadas las funciones básicas de seguridad. Sin embargo, sólo unos pocos clientes disponen de funciones de seguridad y privacidad mejoradas que se adaptan realmente a las necesidades de una organización. Antes de tomar una decisión definitiva sobre con qué cliente de correo electrónico quedarse, debe comparar sus funciones de seguridad individualmente, ver cuáles se adaptan a su organización y, a continuación, probarlas y analizarlas.
Los virus y el malware pueden colarse fácilmente en una red a través de un archivo adjunto a un correo electrónico. Combata estos programas peligrosos configurando un programa antivirus que escanee su cliente de correo.
Una función común de la mayoría de los clientes de correo es un filtro de spam integrado. La mayoría de los filtros de spam identifican el correo sospechoso y no deseado e impiden que el spam ingrese en la bandeja de entrada. Si le está llegando spam a su bandeja de entrada, debería intentar crear sus propios filtros de spam para detectar estos casos aislados o utilizar un software de filtrado de spam dedicado si la cantidad de spam es inusualmente alta. Además, debe elegir un cliente de correo que sea compatible con las listas de bloqueo de spam URL en tiempo real (SURBL), que pueden filtrar los hipervínculos maliciosos que suelen poblar el spam.
Mejore la seguridad con SSL para SMTP, POP e IMAP en puertos TCP/IP comunes. Evite utilizar puertos de correo en texto plano; en su lugar se recomienda utilizar el puerto 995 para POP3, el puerto 993 para IMAP y el puerto 465 para SMTP.
Los servidores SMTP son los principales objetivos de los ataques de denegación de servicio (DoS). Si utiliza SMTP, debe limitar el número de conexiones (incluyendo el número de conexiones simultáneas).
Utilizar la búsqueda de DNS inverso puede añadir una capa adicional de seguridad para su servidor SMTP y puede ayudarle a evitar los correos electrónicos de spam. También puede limitar su servidor SMTP únicamente a cuentas de usuario específicas.
Defina de qué dominios se puede recibir y enviar correo entrante y saliente. Hacerlo puede mantener una enorme cantidad de datos irrelevantes fuera de su red. Dependiendo del cliente de correo, los correos electrónicos específicos del dominio se pueden filtrar y auditar a intervalos regulares, y los archivos adjuntos se pueden almacenar en una carpeta específica.
Gestionar su mail client de forma efectiva puede llevar algún tiempo, pero si se hace bien, dejará a su empresa libre de datos innecesarios y le ayudará a conservar los datos de forma segura y conforme a la política de privacidad de su organización.